26/3/10

El Medio Ambiente como Arma de Destrucción Masiva: Tecnología de Modificación Ambiental y Guerra Geofísica - Por: Jutta Schmitt (Republicación)


P O N E N C I A

El Medio Ambiente como Arma de
Destrucción Masiva:
Tecnología de Modificación Ambiental y Guerra Geofísica
Por: Jutta Schmitt



                                                                                                                               


IV JORNADA DE DISCUSIÓN DE  LA FACULTAD
DE CIENCIAS JURÍDICAS Y POLÍTICAS
UNIVERSIDAD DE LOS ANDES,
MÉRIDA, VENEZUELA.
Eje Temático: DERECHO AMBIENTAL
"En Defensa de Nuestro Medio Ambiente"
Organizada por Utopía 78.

El 14 y el 15 de abril de 2004.



El Medio Ambiente como Arma de Destrucción Masiva:Tecnología de Modificación Ambiental y Guerra Geofísica

Por Jutta Schmitt 
1. Desviaciones en torno al tema „Cambio Climático y Deterioro del Medio Ambiente”
 En febrero de este año se llegó a revelar parcialmente un memorándum clasificado sobre el cambio climático a escala global, emanado del Pentágono, en donde éste advierte al gobierno de los EE.UU., presidido por George W. Bush, que a corto y mediano plazo el cambio climático constituye una amenaza aún mayor que la del “terrorismo internacional”.[1] Parece sorprendente que tal asesoramiento venga desde una instancia tan “eminente” como lo es la encargada de la defensa y seguridad de los EE.UU., dada la notoria inercia por parte del gobierno estadounidense en materia de cambio climático, calentamiento global y conservación del medio ambiente en general. Sin embargo, el hecho de que el Pentágono se pronuncie sobre el cambio climático en terminos de “asunto de seguridad nacional” cabe perfectamente dentro de su doctrina de la “dominación del espectro completo” o Full Spectrum Dominance, que se viene planeando, desarrollando, realizando y perfeccionando desde hace varias décadas.
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25/3/10

Desarreglando el Desastre: Conferencia Internacional sobre Tecnologías de Intervención Climática





Desarreglando el Desastre:  Conferencia Internacional sobre Tecnologías de Intervención Climática

Por: Jutta Schmitt

Esta semana, del 22 al 26 de marzo, se está desarrollando en Pacific Grove, California-EE.UU., la 'Asilomar* Conferencia Internacional sobre Tecnologías de Intervención Climática, patrocinada por el Fondo de Respuesta Climática (Climate Response Fund), en la que una multitud de científicos está deliberando sobre posibles medidas para 'contra-balancear' el cambio climático y sus impactos. El tipo de medidas propuestas para mitigar el cambio climático pertenecen al ámbito de la geo-ingeniería y técnicas de intervención climática, como esbozado en la agenda de trabajo de la Conferencia. (1)

La agenda misma puede ser descrita de mejor manera como un abánico de propuestas para la 'gerencia del desastre', con el objetivo de 'moderar' el cambio climático global. Entre los diversos aspectos pertenencientes a la ciencia física de la intervención climática nos encontramos con experimentos que responden a la 'Gerencia de la Radiación Solar' o la 'gerencia del cambio climático en la estratosfera y más allá', que investigan el potencial que pueda tener la presencia de aerosoles en la troposfera o estratosfera para limitar la entrada de la radiación solar. Bajo los enfoques específicos de la Gerencia de la Radiación Solar figuran la inyección, a la estratosfera, de sulfato u otros materiales con cobertura global o regional, la desviación satelital de la radiación solar, el aclaramiento de nubes a escala global o regional por medio de la inyección de sal marina o dimetil sulfuro (dms), el aclaramiento oceánico como otra medida de desviar la radiación solar, la intervención ártica, y la intervención específica regional relacionada a la modificación de huracanes y la desviación de tormentas, entre otros. ....

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23/3/10

Las Raíces Históricas del Racismo Oligárquico en Venezuela

Las Raíces Históricas del Racismo Oligárquico en Venezuela
Por: Franz J. T. Lee 

(Reposición debido a su actualidad.)
Lunes, Agosto 30, 2004 - 15:00
Cmaq.net, Quebec, Canada.


Uno de los elementos q****************************************************************
uintaesenciales del sistema mundial capitalista – ideológicamente aplicado por la “oposición” en los medios masivos nacionales e internacionales, para “dividir y gobernar” el pueblo venezolano – es la discriminación social, es el racismo. En realidad, el racismo es el reflejo ideológico del mercado mundial, de la división internacional del trabajo, es decir, de la globalización y la viciosa lucha de clases a nivel global. En realidad, Racismo es Ideología por excelencia. Su realidad actual concreta es el fascismo global, es el Apartheid globalizado.



La discriminación social, el racismo, es una característica intrínseca de cualquier sociedad capitalista, igual que la explotación económica, la dominación política, la militarización destructiva y la alienación mortal. Todos ellos son elementos intrínsecos de nuestro sistema mundial y para erradicarlos se tiene que aniquilar el sistema laboral explotador entero. Como ideología no hay capitalismo sin racismo y vice versa; no importa la excusa que tengamos, el que favorece al capitalismo, siembra racismo; para eliminar cualquiera de los dos, tenemos que aniquilar los dos. Esto vale también para todas las cinco esencias capitalistas.



Hace mucho tiempo, en Venezuela, Andrés Eloy Blanco quiso que alguien le pintara “ángeles negros”, indicando que la Conquista Europea y la Cristiandad ya han pintado el racismo en nuestra propia esencia sagrada, en el propio alma de América Latina. En cuanto a la Revolución Bolivariana, la llamada del clarín, el toque de Diana tiene que ser: no me pintes ángel ninguno, ¡ni ángeles negros ni diablos blancos!



Lo peor que ha podido pasar en Venezuela fue que los oligarcas han comenzado a atacar la cara negra – la expresión de la esclavitud africana – de la Revolución Bolivariana, cuando han difamado con sus diatribas racistas y fascistas al Presidente Chávez. Sin embargo, a causa de una educación colonial para la barbarie y a pesar de experimentarlo a diario, muy pocos Venezolanos saben, qué es el racismo, qué es la discriminación social y qué son sus relaciones al capitalismo e imperialismo.



Por eso resumiremos aquí las raíces históricas y sociales del racismo. Resaltaremos sus funciones ideológicas, para demostrar que la Revolución Bolivariana no necesita ideología o educación ideológica ninguna, más bien tiene que desarrollar urgentemente su propia práxis científica y teoría filosófica, para contarle al mundo lo que está pasando aquí en América Latina.



El Concepto de “Racismo”



„Raza“, „prejuicio racial“, „discriminación“ y „racismo“, o incluso „racialismo“, son conceptos no-científicos, polidimensionales, muy vagos, que han causado muchas confusiones ideológicas y desastres sociales en los últimos tres siglos. Aunque Arthur J. de Gobineau publicó un manifiesto, “The inequality of the races“, (La desigualdad de las razas) (1) y Karl Marx y Friedrich Engels publicaron “The communist manifesto“, (El manifiesto comunista), (2) casi al mismo tiempo, a mediados del siglo 19, ninguno de ellos ha tratado una de las cuestiones cruciales, es decir, la relación entre la denominada “lucha racial“ y la lucha de clases, especialmente en el contexto del llamado „Tercer Mundo“. (3)



Sin embargo, no podemos disociar a estos autores de su contexto intelectual; ellos son productos de su época, no importa cuan críticos y revolucionarios hubieran podido ser. Esto vale también para nosotros, cuando besamos a “mi negra” o contamos chistes sobre Africa: Su nombre es “Negro” y su apellido “Mierda”; sólo nos imaginemos qué pensaría Nelson Mandela de nosotros – sobre este resultado de la educación “escuálida” puntofijista de décadas. Todo está bien con “mi negra” del propio corazón del Congo, sin embargo, cuando ella se presenta a sus futuros suegros, entonces empieza el verdadero drama racista.



En la época del “descubrimiento”, Europa occidental tuvo un desarrollo tecnológico y científico sin precedentes, acompañado por un fuerte sentimiento de „superioridad de la raza blanca“. Las ciencias sociales llevan el sello de esta arrogancia del hombre, y la antropología, etnología y sociología trataron de legitimar científicamente la hegemonía de Europa y la supremacía de la „raza aria“. Ya antes de la Revolución Francesa, grandes filósofos como Montesquieu y Voltaire habían echado las bases del „pensamiento racista científico“.



A pesar de que Carlos Marx hablaba de los “países bárbaros y semi-bárbaros dependientes de los países civilizados” (4) y descubrió un objeto de discordia en los rasgos “negroides” de su yerno Lasalle, no hay razón en absoluto para definir el socialismo científico, según fue desarrollado por él, como “ideología racista”. Sin embargo, tenemos que ver nuestros maestros dentro de su contexto histórico y criticarlos según las limitaciones de su conocimiento personal y histórico; sobre todo, uno se da cuenta de lo profundo que el “racismo” ha penetrado el propia “alma” de los seres humanos, viviendo bajo el capitalismo e imperialismo.



Arthur De Gobineau contribuyó mucho a la formulación del concepto del „arianismo“; para él, todas las „civilizaciones“ y culturas antiguas y modernas eran „la creación del hombre blanco, la única historia era la historia del hombre blanco“. (5) Ahora bien, la historia de las culturas „no blancas“ era prácticamente desconocida en Europa antes de 1847, y a partir de este momento, nos encontramos con una afirmación controversial en el Manifiesto Comunista: „La historia de todas las sociedades pasadas es la historia de la lucha de clases“. (6) En una carta a A.H. Starkenburg, Engels llegó al punto de afirmar: „Consideramos, que las condiciones económicas son el factor que, en última instancia, determina el desarrollo histórico. Pero, la raza es en si, un factor económico“. (7)



Estos ejemplos promueven la pregunta crucial: La cuestión no es, si se debe tratar las “razas” de manera igual o no, o si las “razas” son iguales o no, sino la verdadera pregunta es, si la categoría “raza”, que es la base del “prejuicio racial” o del “racismo”, es científicamente válida. Ahora, la existencia de los “fantasmas”, “ángeles” o “demonios” no se ha verificado en la realidad física, sin embargo ellos existen intelectual y espiritualmente en las mentes de millones de seres humanos latinoamericanos. De manera similar, las “razas” y el “racismo” son realidades sociales de nuestra época. El problema no consiste en demostrar, que realmente existen, sino que son seudo-conceptos, parte intrínseca de la ideología burguesa y oligárquica, que opera con categorías científicamente no válidas.



En Venezuela, todas estas categorías son necesarias para racionalizar el dominio oligárquico, es decir, la explotación económica, y para mantener el status quo de la hegemonía “blanca”. Conste, que en nuestros tiempos, podemos encontrar el fenómeno al revés, por ejemplo la constitución de una supremacía “negra” en la Guyana de Forbes Burnham sobre la mayoría indo-guyanés, y parcialmente en la Sudáfrica de hoy, sobre la anterior clase dominante “blanca”. Solamente teniendo este punto bien claro, podemos analizar el “racismo” contemporáneo en todas sus facetas, disparado desde la Plaza Francia.



“Raza”, “Prejuicio Racial” y “Racismo”



El concepto „raza“, en su uso actual, apareció por primera vez en 1684. El médico y viajero francés, Francois Bernier, quien escribió sobre „cuatro o cinco razas de pueblos, cuyas diferencias son tan obvias, que por lógica deberían ser usadas como base para una nueva división del mundo“. (8) El verdadero fundador de la doctrina de la „raza“, posteriormente desarrollada como ideología, fue el científico natural sueco, Carl von Linné. En la décima edición revisada de su famoso libro, “Systema Naturae”, en 1758, dividió la especie humana en cuatro „razas“ principales, según sus características físicas, psicológicas y sociales: Indios, Europeos, Asiáticos y Negros. (9)



Debido a las contribuciones de Houston Chamberlain, G.V. de Lapouge y de Gobineau, con el tiempo, una serie de ideólogos „racistas“ enunciaron tres grupos de „raza“ principales: caucasoide, mongoloide y negroide. Estos, a su vez, se subdividieron en varios grupos; la famosa „raza aria“, por ejemplo, es sólo una subdivisión. (10)



Los descubrimientos científicos fueron aprovechados para respaldar la teoría de la „superioridad de la raza blanca“. El libro de Charles Darwin “El origen de las especies. La preservación de razas privilegiadas en la lucha por la existencia” (1859), dio un gran ímpetu a las doctrinas de „raza“; hasta Marx quedó fascinado con este libro de Charles Darwin, obviamente por otras razones, e incluso quiso dedicarle el segundo volumen de El Capital. Darwin y Herbert Spencer relacionaron la teoría de la evolución con la teoría de la „raza“, lo que dio lugar al „darwinismo social“, tendencia que aplica la teoría de la selección biológica al proceso histórico-social y que posteriormente encontró aplicación en el nazismo y el apartheid, en ideas como el „herrenvolk“ (raza superior), „raza aria“ o „pureza de raza“. (11)



Cuando las leyes de la genética de Mendel demolieron los criterios antropológicos de la definición de „raza“, los científicos „racistas“ biologo/geneticistas, tuvieron que buscar refugio en el campo de la sociología. Con el descubrimiento de los ‘pools’ de genes, se extendió el término „razas sociológicas“, (12) debido a que el mecanismo de herencia biológica hizo insignificante el concepto antropológico de „raza“. Del término „razas sociológicas“, fue inferido „prejuicio racial“, especialmente por los científicos alemanes nazi, y luego por sus pupilos, los científicos sudafricanos „afrikaner“ (boers).



„Antipatía de grupo“ en las Antiguas Civilizaciones



„Civilización“ es un concepto que fue creado al mismo tiempo que el de „raza“. Tiene muchas connotaciones „raciales“ porque presupone la existencia de pueblos „civilizados“ e „incivilizados“. Actualmente, de manera racista, en sus “nuevas guerras”, Bush usa este concepto contra los “bárbaros árabes”.



Basta con leer las obras de Hegel, Marx, Engels, De Gobineau o Darwin para comprender la manera de cómo fue utilizado este término contra pueblos realmente altamente desarrollados en Africa, en América Latina y en Venezuela.



En el caso de Egipto por ejemplo, una tercera parte de la población egipcia estaba integrada por pueblos „negroides“, algunos faraones eran de origen „negro“ y en una época reinó en Egipto una dinastía etíope. Los gobernantes egipcios habían esclavizado pueblos de muchos otros países, entre ellos, Africanos del Sur, Nubios y Etíopes. Las clases dominantes hablaban muy despectivamente de estos últimos, pero las relaciones sociales en la sociedad de amos de Egipto no tenían nada que ver con “prejuicio racial”. Tenemos muchos testimonios de cómo los egipcios se mezclaron libremente con sus vecinos, esclavos o hombres libres.



En las antiguas civilizaciones griegas también encontramos patrones sociales similares. Para Platón, Heráclito o Aristóteles, los esclavos no eran ciudadanos de las ciudades-estados, (polis) y en todos sus trabajos encontramos referencias despreciativas respecto a ellos, por ejemplo, los llamaron “herramientas que hablan”.



Esto valía, sin embargo, para los esclavos blancos proveniente del Norte; el “prejuicio racial” no fue un factor relevante. Los griegos helénicos constituían una mezcla cultural, y la división básica era simplemente: griegos y bárbaros. Estos últimos eran los que ni hablaban griego ni poseían una cultura griega. Pero los Griegos fundaron colonias, animaron a los “bárbaros” a participar en la cultura griega, los casaron libremente y una vez que adquirieron un conocimiento laboral de la cultura griega, todos los Europeos, Asiáticos y Africanos fueron incluidos en el sonoro concepto de “Hellas”. Los viajes africanos pre-colombinos, el comercio trasatlántico de esclavos, el origen del mercado mundial, el infamoso “Triángulo de Bermuda” capitalista, todos nos vinculan aquí en Venezuela con esta herencia cultural africana, con la revolución mundial permanente.



En la época del Imperio de Alejandro Magno, surgió una nueva cultura y clase dominante Greco-Oriental, en base de todas las civilizaciones dentro del imperio. La distinción de clase entre la clase gobernante y los nativos no-helenizados era una propiedad, un tipo de herencia, no una división “sociológico-racial”.



En el gran Imperio Romano que seguía, de manera similar, los esclavos no diferían en apariencia de sus amos, o de los “hombres libres”. En Roma, la norma de la superioridad era un atributo cultural o de clase, y con el crecimiento del imperio, la distinción básica de la ciudadanía Romana fue extendida a toda persona nacida libre en los diferentes municipalidades.



En su famoso libro “Casta, Clase y Raza”, Oliver Cromwell Cox concluyó: “Al parecer no existe una base para imputar un antagonismo racial hacia los Egipcios, Babilonios y Persas”. Según manifestó Corinne Brown, “es importante resaltar el hecho de que el prejuicio racial, tal como nosotros lo conocemos, no existía antes de la época moderna”.



Esclavitud y “Racismo”



Desde el Imperio Romano, a través de las invasiones “bárbaras” de Europa, el reino de los musulmanes y hasta la época del dominio del Catolicismo Romano, la racionalización dada a la esclavitud no era el color del esclavo, sino su cultura o religión. Incluso en el siglo 15, cuando comenzó el Comercio de Esclavos trasatlántico, los Africanos no fueron esclavizados por ser negros, sino porque no eran Cristianos, y por razones económicos. Según el entonces Presidente de Trinidad y Tobago, Eric Williams, en su libro “Capitalismo y Esclavitud”:



“En el Caribe la esclavitud ha sido identificada demasiado estrechamente con “lo negro”. Por consiguiente, se le ha dado una tergiversación racial a algo que básicamente es un fenómeno económico. La esclavitud no nació del racismo: más bien el racismo era la consecuencia de la esclavitud. El trabajo no libre en el Nuevo Mundo era de color marrón, blanco, negro y amarrillo; católico, protestante y pagano”. (13)



Antes de que la esclavitud se convirtió en el “gran negocio”, la buena voluntad de un esclavo Africano en convertirse en Cristiano, fue suficiente para lograr su emancipación. Después del desarrollo de la ideología “racial”, (el esclavo) no tenía ninguna posibilidad de cambiar sus genes, y el estado de esclavo era idéntico con ser negro, y luego con ser “de color” o amarrillo.



Durante la “época del descubrimiento” y el Comercio de Esclavos trasatlántico, los mismos lenguajes Europeos se convirtieron en vehículos del “racismo” emergente; entró en cuentos, rimas y canciones para niños. Surgieron los “Diez Negritos”, el “Struwwelpeter”, los “Bimbos”, etc. La palabra “negro” nunca se utilizó en Africa antes del siglo 15, especialmente en la “Africa Negra”, pero desde entonces “negro” y “negrero” se convirtieron en palabras comunes y corrientes.



El “Negro”, como indica su designación colonial, se diferenciaba de su amo blanco por el color de su piel – negro. A través de las décadas, las injustas connotaciones del estado de esclavo fueron transferidas a cualquier persona negra y finalmente a cualquier persona “no blanca”. Ya hemos visto, cómo Bernier, de Gobineau o Linné en aquél entonces habían elevado a los “Europeos” de piel blanca a la “superioridad” y degradado los “Negros” a la “inferioridad”, usando éstas como seudo-categorías en sus “doctrinas raciales”. Sin embargo, el “racismo”, igual que el capitalismo mismo, tenía un largo proceso de desarrollo histórico; sólo en el siglo 19, cuando el capitalismo había ganado poder económico y político, el “racismo” alcanzó madurez como parte de la ideología general, que dio las racionalizaciones para la discriminación social colonial y para la división del trabajo a nivel internacional. (14)



Capitalismo y “Racismo”



En cuanto a la génesis del “racismo” y su relación al capitalismo, citaremos de un discurso del autor (Franz J.T. Lee), celebrado en varias universidades de Alemania en octubre de 1976:



“El ‘odio de raza’ ...como derivado del ‘subdesarrollo’ de Africa y del ‘desarrollo’ de Europa surgió y se convirtió en la marca de distinción de las relaciones sociales entre hombres de diferente pigmentación. Por eso, el concepto ‘Negro’ adquirió su contenido histórico discriminatorio...



El ‘Racismo’ está vinculado estrechamente con la génesis del capitalismo mundial; funciona como disfraz, como racionalización para los crímenes bárbaros de la época colonial... Pero también tiene una función en casa, en los países metropolitanos; los miembros comunes de la ‘raza mayor’ se encuentran en los escalones sociales más altos del mundo, más alto que los ‘aborígenes’, los ‘bosquimanos’, los ‘Negros’, los ‘Pieles Rojas’, etc.” (15)



En resumen y como expresado anteriormente, el “racismo” y el “capitalismo” poseen una génesis similar. No puede haber “racismo” sin “capitalismo” y no puede haber capitalismo mundial sin “racismo” internacional. El “racismo” es producto directo de la evolución del colonialismo e imperialismo; o está abiertamente presente o potencialmente latente en todos los países capitalistas. Por dondequiera que el capitalismo florece como “neocolonialismo” en el llamado “mundo en desarrollo”, el “racismo” en sus formas modernas, con nuevas caras y disfraces es virulento y contagioso.



La ideología capitalista usada por la “oposición” en Venezuela – contra las clases desposeídas, que apoyan a la Revolución Bolivariana – es “racismo” puro. Sus diatribas violentas, donde llama a la “desobediencia civil” o a la “insurrección social” contra un gobierno legítimo y democrático, sus ataques racistas y fascistas contra Chávez, demuestran su esencia capitalista sanguinaria. No les importa los millones de las masas empobrecidas de América Latina, sólo ve “recogelatas”, la “chusma del mundo”, “herramientas que hablan”.



Por primera vez en Venezuela, la Revolución Bolivariana le ha dado dignidad y valor humano a la multitud empobrecida, le habilita una participación en su propio destino. Esto es demasiado para la “coordinación democrática” fraudulenta del racismo, para la Norteamérica Corporativa corrupta “democrática”; ellos tienen que parar esto por todos los medios violentos, por medio de un “ancien regime” de 10 o 20 años de terror, de dictadura.



Sin embargo, no volverán, la Revolución Bolivariana los ha dejado atrás, ha pasado el Rubicon el 15 de agosto de 2004. El Presidente Chávez ya no reconoce su existencia, ahora los zombis pueden diezmarse uno al otro, pueden disfrutar las “balas de plata” del Renacimiento y de la Emancipación revolucionarios.



(Si es necesario, se pueden solicitar todas las citas de este artículo a través del correo electrónico.)

Notas



(1) A. J. de Gobineau. The Inequality of the Races, traducido por Adrian Collins, Noontide Press, Los Angeles, 1969.

(2) Karl Marx and Friedrich Engels. Manifesto of the Communist Party (1848), Progress Publishers, Moscow, 1969.

(3) Véase Carlos Moore, Were Marx and Engels White Racists?, An IPE Publication, Chicago, 1972.

(4) Marx and Engels, op. Cit., p. 47.

(5) De Gobineau, op. cit., pp. 210-212.

(6) Marx and Engels, op. cit., p. 40.

(7) Tomado de Marx y Engels, Oeuvres Choisies, edition du Progres, Moscow, 1955, Vol. Il, p. 554 (traducción del autor). En nuevas ediciones y las obras traducidas de Marx y Engels, especialmente la famosa Marx-Engels-Werke (MEW) muchas de las alusiones „raciales“ o „racistas“ originales han sido omitidas.

(8) Michael Traber. Rassismus und weiße Vorherrschaft, Laetare/Imba, Nürnberg/ Freiburg i. Ue., 1971. p. 14.

(9) Ibid., p. 15.

(10) Ibid, pp. 187-215. Otros antropólogos que describieron las diversas „razas“, fueron Desmoulin (1826), Bory de St. Vincent (1827), J.B. Fischer (1829), Deniker (1899), von Eickstedt (1934) y Biasutti (1943).

(11) Antropologie op. cit.. pp. 189-190. dtv-Lexikon zur Geschichte und Politlk Im 20. Jahrhundert, Band 3, dtv, München, 1974, pp. 666-667. Ver también Georg Lukács, El asalto a la razón, Barcelona, Grijalbo, pp. 538-617.

(12) No Sizwe, One Azania, One Nation, Zed Press, London,1979, pp.132-136.

(13) Eric Williams. Capitalism and Slavery, André Deutsch. London, 1975. p.7.

(14) Breitman, op. cit., nos brinda una descripción detallada del proceso durante el cual el estatus del esclavo se transformó en ser „negro“.

(15) Franz J. T. Lee. Das Südliche Afrika auf dem Weg zur Befreiung, eine ASTA Broschüre, Technische Universität Hannover, 1976. p.6. Conferencia del autor en varias Universidades de la República Federal Alemana.
Véase:
http://www.cmaq.net/es/node.php?id=17964
http://www.franz-lee.org/files/pandemonium01039.html

19/3/10

(VIDEOS): La Lucha de Franz contra el Apartheid y el Fascismo Mundial


(VIDEOS): La Lucha de Franz contra el Apartheid y el Fascismo Mundial

BREVE AUTOBIOGRAIA DEL PROF. DR. FRANZ J. T. LEE  
INGLÉS CON SUB-TITLES EN ESPANOL.
4shared.com 

El Prof. Dr. Franz J. T. Lee cuenta su interesante vida y vasta experiencia política como luchador contra el Apartheid en Sudáfrica y sus contribuciones teorico-práxicas a la revolución bolivariana en Venezuela. (Inglés con subtítulos en español). Visit us at--Visítenos en http://www.franzlee.org.ve

Prof. Dr. Franz J. T. Lee tells his interesting life and vast political experience as a fighter against South Africa's Apartheid and his theoretical & praxical contribution to Venezuela's Bolivarian Revolution.

FRANZ LEE'S AUTOBIOGRAPHY AUTOBIOGRAFIA DE FRANZ LEE (1/4) http://www.4shared.com/file/109858308/bb9ce219/pequeachoza.html




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Chávez dice que se inspira en la “Comuna de París”


18 / Mar / 2010 10:45 pm

Chávez dice que se inspira en la “Comuna de París”

El presidente Hugo Chávez recordó esta noche el aniversario de la proclamación de la Comuna de París, en 1871, a la que calificó de “primer ensayo de la revolución socialista de la Historia” y fuente de inspiración de la revolución bolivariana que él lidera.
“En Francia un día como hoy fue proclamada la Comuna de París. Fue un verdadero hito en la historia porque fue la primera revolución que proclama el socialismo, fue el primer ensayo de revolución socialista en la historia”, aseguró.
La Comuna de París comenzó con una insurrección contra el gobierno que derivó en la instauración de un breve gobierno popular que gobernó París del 18 de marzo al 28 de mayo de 1871, cuando fue derrotada en la llamada “semana sangrienta”.
“Duró pocos días y fue cercenada. Pero aquí estamos nosotros, la revolución bolivariana, la última revolución del siglo XX y sobre todo la primera gran revolución del siglo XXI”, aseguró Chávez.
El mandatario venezolano consideró “consignas elementales” los puntos expresados hace 139 años en el manifiesto de la Comuna: “dar la tierra a los campesinos, instrumentos de trabajo a los obreros, derecho al trabajo para todos”
“Es lo que hacemos nosotros (…) El programa de la revolución bolivariana trasciende además todo esto pero la Comuna fue un primer ensayo”, concluyó.
© 1994-2010 Agence France-Presse
http://www.noticias24.com/actualidad/noticia/148358/
chavez-dice-que-se-inspira-en-la-comuna-de-paris/
Concerning our ideas about global Capitalism, see our Videos;
  Véase también:

http://www.franzlee.org.ve/pandemonium01385.html



9/3/10

En el socialismo la propiedad privada está en función de la libertad del hombre - Por: ABN (Aurelio Gil Beroes)

En el socialismo la propiedad privada está en función de la libertad del hombre
Por: ABN (Aurelio Gil Beroes)
Caracas, 18 Feb. 2010

En el socialismo, la propiedad privada está en función de la emancipación y la libertad del ser humano y no en la perspectiva de su explotación y enajenación, como ocurre en el sistema capitalista.

La posesión de bienes y servicios en la sociedad socialista nunca supondrá la explotación del ser humano, como sí ocurre en el modo de producción capitalista.

La propiedad privada de los medios de producción en el sistema capitalista, no sólo despoja al trabajador de su esfuerzo vital a través del cual se realiza como ser humano, sino que lo convierte en una mercancía más y se apropia también del sobre-valor (plusvalía) producto de su trabajo.

En el socialismo esta posibilidad no existe, porque los medios de producción no son administrados por empresas privadas, sino por el Estado y por el poder popular, es decir la sociedad organizada, obedeciendo a planes de desarrollo de la nación en general, y no a planes particulares de cada grupo capitalista en los que se persigue la mayor ganancia.


El trabajo como actividad vital

Para el padre del socialismo científico, Carlos Marx, el trabajo es la actividad más importante del ser humano.

Es la actividad vital por medio de la cual el hombre expresa su vida y se realiza. “Se auto-produce a sí mismo”.

Si este esfuerzo vital, esta creación esencial como ser humano productivo, le es impedida y por el contrario, se la reduce a un mero medio de subsistencia, separando al trabajador del producto de su trabajo y despojándolo del valor que éste encierra, como ocurre con los medios de producción capitalistas, el hombre termina alienado y explotado.

Definición de alienación

El diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (DRAE), define alienación como: “Desposeerse; privarse de algo, sacar a alguien fuera de sí, turbarle el uso de la razón”.

Algo muy similar al concepto de alienación que maneja Marx y que desarrolla en sus Escritos económicos-filosóficos de 1844.

Marx le da un contenido económico-social al concepto de alienación, señalando que la alienación del trabajador, vale decir el extrañamiento de su esfuerzo, se debe al trabajo enajenado; aquel que realiza como simple rutina de subsistencia, en el cual ha perdido el sentido de realización personal y de reproducción de su vida y el contacto con su producto y los medios para elaborarlo.

En la empresa capitalista, el trabajador, el obrero, es despojado del producto de su trabajo, de su creación, y al mismo tiempo del sobre-valor de su esfuerzo (la plusvalía).

Proceso histórico

Todo se da como resultado de un proceso histórico a través del cual, con el paso de distintos modos de producción, incluyendo por supuesto al capitalismo, se ha consolidado la propiedad privada sobre los medios de producción.

“Ya no importa la relación que existe entre el trabajo del productor y su producto final, sus medios de producción y la satisfacción de sus necesidades; ya no importa si el productor realiza sus capacidades físicas e intelectuales de una manera integral en el trabajo; ya no importa si el productor siente satisfacción y goce por su trabajo”.

Lo que importa -dice Franz J.T. Lee en su trabajo El concepto de la Alienación en la filosofía de Karl Marx (Aporrea, 08-05-2007)- es la apropiación del sobre-producto (plusvalía) por una minoría de propietarios de los medios de producción, a expensas de la mayoría de los productores.

Es así como Marx comprende el modo de producción capitalista; como la culminación de un proceso histórico a lo largo del cual se ha desarrollado la propiedad privada de los medios de producción y la progresiva separación de los productores de sus herramientas y productos del trabajo, hasta perder todo vínculo con estos últimos.

Esto es lo que Marx llama la alienación total del trabajo, el punto máximo de tergiversación de las relaciones sociales, que no son otra cosa que las relaciones de producción de la sociedad.

Y añade: “Debido a la alienación del trabajo, que no es sino la alienación (deshumanización) de la actividad vital del ser humano y por ende la alienación de su propia vida, el ser humano pierde la relación consigo mismo como ser social, como ser genérico y como actor consciente de su propio destino, de la historia.”


La división del trabajo

Marx añade otro elemento alienante a los efectos causados por la propiedad privada de los medios de producción en el capitalismo, y es la división del trabajo, cada vez más especializada.

La división del trabajo representa una disminución creciente de las capacidades y habilidades de los productores, de los trabajadores.

Por ejemplo, a diferencia de los productores artesanales, muchos absorbidos por grandes empresas, que aún conservan el dominio de todos los procedimientos para la producción de sus artículos, el obrero de la fábrica moderna lo ignora todo, y es convertido en una pieza más del proceso productivo automatizado.

Este obrero es comparable con una pieza de la gran maquinaria, un autómata, absolutamente alienado, despojado del producto de su esfuerzo y, por supuesto, del sobre-valor de su trabajo (plusvalía).

El fin último de la producción capitalista, la producción de ganancias, hace literalmente desaparecer al productor.


La prehistoria

La relación entre capital y trabajo convierte a cada cosa y a cada ser humano en una mercancía carente de conciencia e impotente ante la historia.

Por esta razón es que Marx habla de la “pre-historia” cuando se refiere a los modos de producción hasta ahora surgidos y caracterizados por la irracionalidad, porque sólo con la “des-alienación” del trabajo el ser humano podrá hacer su historia conscientemente y emancipado, libre.

El trabajo alienado es la negación de la esencia humana y se refleja también en diferentes formas de la alienación ideológica.

La eliminación de la propiedad privada sobre los medios de producción terminará con la deshumanización y el despojo de los trabajadores asalariados, y significará un renovado impulso a la actividad productiva, por el esfuerzo de los trabajadores, ahora libres y emancipados de la explotación capitalista.
ABN 10:41 am 19/02/2010
http://www.abn.info.ve/noticia.php?articulo=221115&lee=4

8/3/10

¿Quo Vadis, África? Algunas reflexiones históricas sobre un futuro truncado -- Por: Franz J. T. Lee

 ¿Quo Vadis, África? Algunas reflexiones históricas sobre un futuro truncado

Por: Franz J. T. Lee

Fecha de publicación: 08/03/10

“Ex Africa semper aliquid novi”
Gaius Plinius Secundus (23 - 79)

“Si el pueblo estadounidense supiera lo que hemos hecho, nos colgaría de los postes de luz”.
George H. W. Bush (Padre) 2/07/06

Un artículo que he escrito hace media década y que fue publicado por VHeadline el 3 de abril de 2005, “Kwame Nkrumah: La cara oscura de la Revolución Bolivariana” ha dado lugar a debates intensos durante los últimos años, en relación con el futuro de los recursos naturales y sociales de los continentes africano y americano, con sus respectivos pueblos y por ello con la humanidad entera.
(Véase: http://www.vheadline.com/readnews.asp?id=29251)

Actualmente, las relaciones entre Venezuela y África, entre Sur y Sur están mejorando como nunca antes, pero también están en auge las relaciones chinas y estadounidenses en África. La cuestión multimillonaria sigue siendo: ¿A dónde conduce este gran amor repentino para África?

Recordemos algunos hechos y procesos históricos que han conducido directamente a la situación africana actual.

¿Por qué las bases militares estadounidenses en Colombia no sólo apuntan a Venezuela sino también a África?

Con relación a este hecho es realmente fascinante observar, que algunas de las principales medidas revolucionarias que el Presidente Kwame Nkrumah de Ghana había fomentado en África durante los años sesenta, es decir, hace medio siglo ya, ahora el presidente Hugo Chávez Frías de Venezuela también las está tratando de tomar en Venezuela en el siglo 21. Además los ataques imperialistas contra Chávez también tienen su contraparte histórica en el feroz sabotaje económico y la estrategia de la Gran Mentira contra Nkrumah: hasta hoy, muchos africanos, incluso Ghaneses, todavía creen que Nkrumah fue un gran dictador. Cum grano salis, el fracaso o la imposibilidad de la materialización de los brillantes esfuerzos revolucionarios de Nkrumah (y de otros valientes combatientes africanos, como Frantz Fanon, Amilcar Cabral, Walter Rodney o Patrice Lumumba) es una de las principales razones políticas por las que el África está perdiendo progresivamente su “camino revolucionario” (Nkrumah), su objetivo emancipatorio a largo plazo y su quo vadis transhistórico. Hacia el final del segundo milenio, otra de las razones económicas para el fracaso actual fue la subasta total de muchos estados africanos, especialmente de la Revolución sudafricana, de sus recursos vitales humanos y naturales, a la globalización corporativa, al fascismo orwelliano americano-europeo, que en la actualidad se está extendiendo como un incendio silvestre en el Medio Oriente. Si la revolución sudafricana hubiese cumplido con sus verdaderas tareas radicales y anti-capitalistas, y no hubiese negociado con el enemigo en Lusaka, ni hecho grandes promesas para las sufridas masas u organizado “diálogos” y “comisiones de la verdad”, con excepción de algunas migajas, que de paso no han traído casi nada para los pobres de África; con toda su experiencia sangrienta de siglos de resistencia colonial y de la lucha de clases moderna ... incluso de la praxis y la teoría socialista, alentada personalmente por León Trotsky, quien escribió la introducción del “Manifiesto del Partido Comunista”, publicado en afrikáans ... tal vez en el siglo 21 se hubiesen abierto otras perspectivas emancipatorias que aún hoy serían impensables para una mentalidad esclavista adoctrinada y estarían más allá de la comprensión intelectual, religiosa e ideológica de una mente pequeño-burguesa demasiado manipulada.

Con su sólida base industrial y tecnológica, incluida su posesión de bombas atómicas, Sudáfrica (siendo el país más avanzado del Sur en los años sesenta), junto con Zimbabwe, Angola, Mozambique (e incluso Cuba) podría haber dado a todo el continente africano un nuevo impulso para desempeñar un papel central en lo que a los temas de la emancipación se refiere. El mundo corporativo, el complejo militar e industrial global saben muy bien, cuál es la diferencia entre el “anti-imperialismo” contra el “Imperio”, y el anti-capitalismo. Un siglo después, hasta hoy, la gran mayoría de los nacionalistas africanos todavía no han entendido que el anti-imperialismo es sólo una etapa superior de un anti-capitalismo radical, y que la anti-globalización es una forma aún más alta del anti-capitalismo, en otras palabras, es la detonación total del “capitalismo tardío” (Ernest Mandel).

Como resultado de los cambios estructurales en el imperialismo mundial, el cual se enrrumbó hacia la crisis económica actual, hace dos décadas, finalmente, el imperialismo corporativo aniquiló la emancipación sudafricana y con ella la de todo el África. Africom tiene la intención de preservar este status quo con un ‘humanismo militar’, del estilo que ya se practica en Irak, Afganistán y Gaza.

Ahora, lo que está ocurriendo en la “nación del arco iris” en la era post-apartheid, veinte años después de la salida del ex presidente Nelson Mandela de la cárcel de Robben Island, quien por desgracia ahora parece estar sufriendo la enfermedad de Alzheimer, no es precisamente lo que él estaba soñando durante casi tres décadas de prisión. Su ex esposa, Winnie Mandela afirmó esto en los siguientes términos: “¡Este no es el Sudáfrica para el que he arruinado mi vida!” Ahora, no se trata de “arruinarse la vida”, sino más bien de la erradicación del fascismo del apartheid, que está aniquilando las esperanzas de más de 40 millones de trabajadores sudafricanos, cuyas vidas sí están siendo “arruinadas” por el apartheid capitalista en África. Es evidente que la ideología y la mitología de una guerra de “razas” en Sudáfrica se desvanecieron en el aire, sin embargo, las que quedaron son la explotación y la miseria, y ahora la lucha de clases, para los nacionalistas africanos pro-capitalistas modernos, se está convirtiendo en la pesadilla del patrimonio de Mandela.

Y en Venezuela, ¿la Revolución Bolivariana o una posible “Quinta Internacional” realmente tendrán éxito en realizar las urgentes tareas anti-capitalistas, anti-imperialistas y anti-globalistas? ¿Será que una Unión Africana, un NEPAD, un Africom, las “asociaciones económicas” o los ‘joint ventures’ imperialistas nos ayudan a enrrumbarnos hacia un nuevo quo vadis?

¿Hay alguna esperanza para millones de africanos dentro de este modo capitalista de la auto-destrucción global?

En mi artículo antes mencionado se indica que África se ha convertido en una “bola de cristal” histórica para Venezuela y para las Américas. El “continente oscuro” no sólo es la cuna de la Humanidad, es más, bajo la realidad internacional contemporánea, a saber, bajo la amenaza global de la gran depresión y de las venideras guerras orwellianas en “Eurasia”, el África empobrecida ya se está convirtiendo en una premonición apocalíptica, un cruel espejismo de lo peor por llegar: un infierno que tienen en mente las clases dominantes globalizadas y el cual ya fue iniciado para miles de millones de “condenados de la tierra” (Fanon). Todo esto, el “dominio de pleno espectro” y el “humanismo militar”, vienen sólo para obtener otro arrendamiento parasitario de la agonía corporativa militar-industrial.

El crimen capital más brutal que se cometió frente a un continente entero era el comercio transatlántico de esclavos. Después de las millones de “vacas locas” que se incineraron en Gran Bretaña en los años noventa, cualquier cosa pudo pasar con millones de trabajadores considerados “ganado loco”, mercancía inútil o “carga del hombre blanco”. En todos los continentes se almacenaron hasta los cielos los arsenales de armas de destrucción masiva, que con toda probabilidad serán utilizados en las próximas décadas o algo más tarde. Todo depende de la fuerza internacional devastadora de la explosión económica actual de la “Gran Bancarrota”. Después de las caídas económicas mundiales vienen terribles guerras del fascismo. La guerra mundial mayor de todas ya ha comenzado en el Medio Oriente, se extiende desde Irak y Afganistán, a Irán, Pakistán y la India, a Rusia y China. Si esto llegase a ocurrir, entonces realmente tendríamos un gran problema, porque entonces podemos decirles adiós tanto al amo como al esclavo, a capitalistas y trabajadores. Irónicamente, si la revolución mundial terminaría en la emancipación humana, precisamente esto irá a pasar también. Una posibilidad es la barbarie, la otra es el socialismo, ambos terminan con la relación amo-esclavo. Por lo tanto, tenemos que “aventurarnos más allá” (Bloch). Tenemos que salir del capitalismo y también salir de su propia negación, que es parte de sí mismo, por lo tanto, también salir del socialismo, hacia el éxodo de este valle de lágrimas capitalista. En otras palabras, la evolución y la revolución tienen que ser superadas por la “exvolución”, hacia lo auténtico nuevo, incluso hacia el homo novum, tanto en África, como en América y en otros lugares. Si esto aún podría ser nuestro quo vadis en África, entonces realmente debemos darnos prisa, porque el espacio y el tiempo capitalistas, en el micro, meso y macro cosmos se están agotando a la velocidad de las ondas escalares.

Si nuestros objetivos a largo plazo están vinculados con el “desarrollo” capitalista, entonces, en zulú o xhosa sólo podemos decir “Hamba Kahle”, anda lento, buen viaje, pero “¡Descansa en paz!”

La historia que contamos aquí es la historia de todos nosotros. Para nutrir y fomentar los estudios de África en Venezuela, especialmente en nuestro Centro de Investigación de África y Asia, de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Los Andes en Mérida, estamos estudiando, recordando y volviendo a visitar ad hoc, los hitos de la época colonial e imperialista que han truncado la fecundación de la emancipación africana, para la cual a través de los siglos fueron sacrificadas tantas vidas inestimables de niños, mujeres y hombres africanos. En comentarios futuros vamos a escribir más acerca de las relaciones entre Venezuela y África.

Sí, como podemos ver, “¿Quo vadis, África?” es una pregunta filosófica científica seria, es una pregunta que responde y una respuesta que pregunta. Presupone un “¿De dónde vienes?” dialéctico histórico y un “¿Adónde vas?” creativo.

Lecciones revolucionarias en África y en las Américas, nos han enseñado que hacer la revolución social en cualquier lugar es pensarla. Pensar la Revolución Bolivariana es hacerla. En este punto Marx, Fanon y Ché Guevara estaban en consonancia total. Para hacer una revolución democrático-burguesa, deben ser dadas todas las condiciones para su materialización; para crear la emancipación mundial del proletariado, deben estar disponibles todos los factores para su creatividad trascendente y deben existir al menos en embrión. En caso de que falte alguna conditio sine qua non, en ambos casos, el proceso se degenerará, perderá su quo vadis y se corromperá. Como Ernst Bloch nos enseñó, la esperanza proletaria contemporánea no es un seguro de vida, ni es confianza, porque puede ser frustrada fácilmente. La revolución burgués-democrático-capitalista fue victoriosa, pero las revoluciones africanas del siglo 20 fueron frustradas. Con el debido respeto, honor y amor hacia nuestros líderes revolucionarios, todas estas “revoluciones” sociales, salvo algunas chispas, terminaron en un callejón continental sin salida y en las garras de la globalización neo-colonial.

¿Por qué?

Como ya se indicó anteriormente, la respuesta es muy simple y directa: el nacionalismo africano, el pan-africanismo y el socialismo africano simplemente no fueron fundamental y radicalmente anti-capitalistas, querían resolver sus problemas sociales desde dentro, dentro del sistema capitalista, dentro del modo de destrucción imperialista.

La mayoría de nosotros no pensábamos ni actuábamos el socialismo, el marxismo. El capitalismo le infundió un miedo diabólico al África con el fantasma del pagano Marx. Lo peor fue (y sigue siendo) ser ateo, explicar el mundo cósmica, científica y filosóficamente desde sí mismo y resolver problemas creados por el hombre, por el hombre mismo. Hace mil años, África ya sabía esto, y fue precisamente lo que Avicena y Averroes fueron haciendo y diciendo en el “continente negro”, mientras que en el Viejo Mundo, Europa estaba practicando el exorcismo, implementando el catolicismo romano cristiano, la Iglesia, el Orden Dominicano y la Inquisición Española. Esta última se estaba preparando para quemar a científicos, filósofos y mujeres inocentes en la hoguera. Hoy su equivalente moderno está lanzando bombas de fósforo blanco a los árabes en todas partes del Medio Oriente.

Lo que desvió peligrosamente gran parte del destino de África fue el hecho de que tragábamos por completo el Cristianismo, que es una religión alienante y ajena, el “opio del pueblo” (canónigo británico Charles Kingsley, contemporáneo de Marx), con todo y anzuelo. Nuestros propios sentimientos y creencias nativos, nuestra natura natura y natura naturans, nuestra naturaleza creada y creadora, terminó en el altar colonial del Holocausto Mental.

En su libro, “El nacionalismo africano”, el ministro metodista, el reverendo Ndabaningi Sithole de Zimbabwe describió este problema con una claridad bien pintoresca: El hombre blanco vino de lejos sobre el mar, nos dijo que cerráramos nuestros ojos y nuestros cerebros, que abriéramos nuestras manos, y nos enseñó a orar. Cuando todo esto terminó, abrimos los ojos y encontramos la Santa Biblia en nuestras manos. Miramos hacia el horizonte y vimos que nuestros hijos, nuestras esposas, nuestras tierras y nuestro ganado se habían ido”.

Aquí no queremos ofender a nadie, sin embargo, es hora de llamar a las cosas por su nombre; en el capitalismo, el que quiere saber la verdad siempre sale lesionado. No obstante, si no podemos aguantar demasiado calor revolucionario africano, solamente deberíamos dar unos pasos hacia atrás, lejos de la cocina transgénica de la granja de ‘MacDonald’s’.

Con toda su riqueza en minerales, metales, agua, gas y petróleo, el África es uno de los continentes más pobres del planeta. Solamente las ganancias anuales de las giga-corporaciones como Exxon-Mobil, Chevron-Texaco, Repsol, Mitsubishi o Microsoft, que se orgullecen por hacer ganancias de mil millones de dólares semanales, son muy superiores al presupuesto de todo el continente africano. El África está desapareciendo del mapa económico mundial, porque como se indicó antes, nuestros “grandes” líderes han “subastado” una mayor parte de África a las corporaciones multinacionales. Además, esto está sucediendo en todo el Sur por medio de las llamadas “empresas conjuntas” o “nuevas alianzas económicas” entre las giga-corporaciones, las cuales, entre otras cosas, financian también el “humanismo militar” en África; otros, como Chevron, financian tanto a los demócratas como a los republicanos estadounidenses y apoyan a campañas de desestabilización en África y las Américas.

Como científicos y filósofos cum ira et studio tenemos que enfrentar la horrible verdad. No sólo África, sino la humanidad misma se encuentra en un cruce de carreteras, ya está cruzando el Rubicón y nuestro quo vadis no es precisamente un viaje gratis al cielo o al socialismo. En todas partes la barbarie infernal está haciendo estragos. Tal vez, necesitamos con urgencia la claridad científica y filosófica acerca de nuestra situación apocalíptica a fin de despertar y dejar este Moloch del trabajo y del capital. Marx lo dijo en “El Capital”: El capitalismo nació en la suciedad, chorreando la sangre de pies a cabeza. Hoy esto sigue siendo así, y en África perecerá de manera igual.

Chernobyl, Pearl Harbor, las Torres Gemelas, Katrina, Haití, Chile, todos los experimentos de HAARP a escala global, todas las inundaciones, sequías, tsunamis, terremotos y las pandemias ya no son “naturales”. Son accidentes, efectos secundarios, son los resultados directos o indirectos de experimentos militares. ¿Quién sabe lo que los EE.UU. y sus aliados están preparando en este momento para África, Venezuela, el Medio Oriente, Irán, Rusia y China? Una gran depresión capitalista significa grandes negocios económicos y grandes guerras.

Los grandes competidores por una futura hegemonía mundial, es decir, los EE.UU. y China, en Addis Abeba, Etiopía, están cortejando al África en sus inexorables batallas económicas y militares por venir.

Esto no es nuevo.

Entre otras cosas, para empezar, ¿Qué podría ser nuevo para África y el Sur en general?

Bueno, para poner a prueba nuestra verdadera soberanía,

* el África no debe cambiar un amo por otro,

* es decir, debería construir para su defensa su propia Organización del Tratado del Atlántico Sur, además

* un Banco Común del Sur,

* una moneda propia y

* un nuevo sistema anti-capitalista;

* debería prohibir todas las bases militares,

* prohibir todos los vuelos militares de agresión extranjera en el espacio aéreo continental,

* prohibir las organizaciones y embajadas conspiradoras en África,

* cerrar sus fronteras para el paramilitarismo terrorista y, finalmente,

* crear una Comunidad de Naciones africanas y del Sur.

En caso de que lo anterior no fuese posible, bueno, entonces sería mejor dejar de hablar de la liberación y la libertad, y no haría falta correr de una cumbre internacional a la otra. Todos nosotros, todos los 7 mil millones de trabajadores en este planeta deberíamos permanecer en casa durante sólo una semana, hacer el amor, y no la guerra, y esperar a ver qué pasaría.

Tanto en Venezuela como en África, un proletariado con conciencia de clase tendrá la última palabra en la gigantesca batalla del capital versus el trabajo. Tal como hemos mencionado antes, el resultado de esta lucha de clases internacional sólo puede ser uno: todos los amos y los esclavos tienen que desaparecer y después será el nuevo hombre, el homo novum el que marcará el comienzo de la victoria emancipatoria del experimento hombre y del experimentum mundi. La alternativa sería la eterna barbarie capitalista y fascista, la continuación de lo antiguo y de lo obsoleto.
http://www.aporrea.org/tiburon/a96636.html
franzjutta@cantv.net